Visitando la Chapada Diamantina-Salvador de Bahía-Brasil.

Cuando pensamos en el estado brasileño de Bahía, su capital Salvador de Bahía es lo que primero que nos viene  a la cabeza y con ella sus playas, los coloridos edificios del Pelourinho, el puerto y su cidade baixa, el sonido de la capoeira….

Pero todo esto desaparece en tan sólo, hablamos de Brasil, 400km que es la distancia que separa Salvador de la Chapada Diamantina, nuestro destino de hoy.

Esta zona no sólo comprende el Parque Nacional da Chapada Diamantina de más de 150.000 metros cuadrados sino también los municipios de Lençóis, Mucujé, Palmeiras, Andaraí e Ibroara. Encontraremos un paisaje espectacular con multitud de ríos, pozos, cascadas, montes y praderas muy ricos en fauna, desde reptiles y anfibios hasta pequeños mamíferos como los ocelotes, y flora como las orquídeas y bromelias. Su clima es envidiable con una media anual de 22ºc siendo los meses más secos de marzo a octubre, con lo que todas las caminatas están practicables.

      

Tomaremos Lençois como base de operaciones, población de unos 12000 habitantes que cuenta con la mejor infraestructura turística de la zona. Sin embargo, Lençois también es un agradable pueblo con empinadas callecitas empedradas y casitas de colores.

  

También podemos ver imponentes caserones como la casona de la familia Sá que nos recuerda los tiempos de bonanza que trajeron las explotaciones de diamante, como  hemos podido adivinar por el nombre de la Chapada. A pesar del tamaño de Lençois y del número de hoteles, pousadas, restaurantes, etc todavía se respira un ambiente tranquilo, de turismo casi rural, de gente que llega allí motivada por su naturaleza

La primera excursión que podemos hacer es sencilla, tan sólo tenemos que recorrer los poco más de 3km que hay para llegar al rio Ribeirao del Medio, con un pozo estupendo para poder nadar. De hecho, es el lugar elegido por los lençoienses para hacerlo. Como peculiaridad, tiene un tobogán de piedra natural que va a dar al pozo, de aguas claras y refrescantes. Entre los brasileños es conocido como “rala bunda”. Ralar es rallar y bunda….trasero. En fin, que divertido es mucho pero prepara tus posaderas para la bajada!!!

Lógicamente, no todo está tan cerca y requiere tan poco esfuerzo en la Chapada, así que nos vamos para la Cachoeira da Fumaça que con sus 380 metros de caída es el 2º salto de agua más alto de Brasil.  Recibe ese nombre porque el agua, al caer de tanta altura, ni siquiera parece agua, sino humo.  Necesitaremos 1 hora de coche para llegar al inicio de la caminata que serán 12km ida y vuelta. Es una caminata o trilha exigente especialmente unos 2 km con fuertes desniveles, pero merece la pena, especialmente la vista desde el mirador en el que te tumbas boca abajo en una gran piedra plana para poder ver la cascada, todo esto mientras otra persona te sujeta fuertemente por los pies. No apto para personas con vértigo.

Después de tanto esfuerzo y de tanta emoción, un bañito no viene mal y menos si lo hacemos en la Cachoeira do Riachinho, una pequeña cascada de 12 metros que cae a un pozo de aguas rojizas, coloreadas por taninos y hierro.

Pero la Chapada no sólo tiene grandes paisajes y alturas, sino también un rico mundo subterráneo. Podemos visitar la Gruta da Pratinha, a 1 hora de coche aproximadamente desde Lençois, que está conectada con el río del mismo nombre. La gran concentración calcárea en el fondo hace que sus aguas tomen ese color entre verde, azul y plateado. A la entrada, te facilitan equipo de snorkel y se puede entrar a la gruta para ver peces y formaciones rocosas curiosas. La gruta termina en un lago con apariencia de playa.

No demasiado lejos tenemos otra cueva, Lapa Doce, la 3ª más larga del país con casi 20km, aunque solo 850 metros son visitables. Durante la visita guiada de 1 hora,  podremos ver bonitas formaciones como estalactitas, estalagmitas, sábanas, etc….aunque el momento cumbre es cuando el guía apaga la linterna y sólo queda silencio y la más total de las oscuridades. Y es cuando deseas con toda tu alma que el guía no huya!!!

Y volvemos a la superficie para subir al Morro do Pai Inacio, a unos 30km de Lençois y con unos 1100m de altura. La caminata nos llevará unas 5 horas de duración y su dificultad es media. Desde arriba apreciaremos la estampa más típica de la Chapada con la vista de Morro do Camelo, el Valle del Capão y el Morrão.

Terminamos nuestro recorrido con la visita de 2 pozos que en determinadas fechas del año, de marzo a septiembre aproximadamente, la incidencia de los rayos solares los hacen parecer totalmente irreales, haciendo complicado distinguir donde empieza realmente el agua. El primero en visitarse es el Encantado, tiene una profundidad de 60 metros y lo admiraremos desde fuera ya que no se permite el baño. En el Poço Azul sí que lo podremos hacer, aunque se pide a los turistas no aplicarse ni cremas ni aceites antes del baño para no alterar, en la medida de lo posible, la composición del agua.

Nos quedarían otros sitios en el tintero, como el pantano Marimbus en el que hace un recorrido en canoa, o la Serra das Paridas donde en 2005 fueron descubiertas, después de un incendio que acabó con mucha de la vegetación de la zona, decenas de grabados rupestres que representan personas, animales y figuras geométricas. Su nombre viene de unos grabados en los que aparecen mujeres en cuclillas, dando a luz.

Será para una próxima vez;)

 

 

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